Dos situaciones se presentan ante los automovilistas que quieren llegar al microcentro de San Miguel de Tucumán: los carteles de “Hay lugar” de los garajes están plantados hasta en las horas pico y en las calles no hay un sólo espacio para estacionar. De hecho, trabajadores de playas de estacionamiento resaltan que este año ha bajado considerablemente la cantidad de clientes.
Orlando Lisi distingue que en el microcentro tucumano hay tres tipos de cocheras privadas: las que trabajan con clientes fijos y mensuales, las que están en la zona neurálgica (en las calles 24 de Septiembre, San Martín o Maipú) y las que están en calles más tranquilas, en dirección contraria a la urbe. En las dos últimas -según el administrador de cocheras- la cantidad de clientes ha bajado hasta un 30% en relación al mismo período de 2015. Y los dos tipos de cocheras -aclara- trabajan por hora: actualmente la tarifa para autos arranca en $ 20 la hora. Mientras que las motos pagan desde $ 10.
“Tenemos un 70 % de ocupación, y así venimos trabajando desde que arrancamos el año. Creemos que esto sucede, obviamente, por la situación económica: los automovilistas se van a diez cuadras del microcentro para dejar sus vehículos, ya sea en cocheras más económicas o en la misma calle. De ahí se vienen caminando”, explicó Lisi, que desde hace unos 15 años trabaja en el rubro. Y agregó que según sus cálculos, tienen unos 3.000 clientes menos respecto al mismo mes del año pasado.
Ana Jasin, que trabaja en un garaje frente a Casa de Gobierno, coincide con Orlando Lisi y destaca que los clientes que más dejaron de usar los estacionamientos privados son los motociclistas. “También buscan cocheras que cobran por turno y no por hora, que generalmente son las que están fuera del microcentro. Así les sale más barato venir en moto a trabajar, ya tienen jornadas de 6 a 8 horas”, remarcó Jasin.
Para fecha especiales, como Reyes o Pascuas, el microcentro está repleto. Pero para el resto del calendario, confiesa Martín Ferro, no se ve tanta gente como en años anteriores. Por ese motivo, el empleado de un garaje desde hace 5 años cree que las cocheras trabajan con menos clientes. “Cada año va bajando el número de autos, camiones y motos que estacionan por hora”, argumenta.
“No me conviene venir en auto a trabajar si tengo que estacionar en una guardería. Pasaron de cobrar $ 15 a $ 20, como mínimo. Y sólo fue en cuestión de meses. Por eso tengo que buscar calles desérticas o donde están los trapitos, que piden una colaboración de $ 6”, confiesa Alejandra Fortino, una encargada de un negocio de indumentaria céntrico.
Cuestión de precios
La concejala Sandra Manzone, que pertenece a la comisión de Transporte del Concejo Deliberante capitalino, recuerda que el aumento de las cocheras tiene un porqué: “en enero, por ordenanza municipal, se aumentó el cuadro tarifario municipal a las cocheras. Fue cerca de un 25%. Entonces, ellos también actualizaron los precios. De todas formas, todo tiene que ver con la situación económica”.